Descubre y potencia tu estilo

Yo siempre me mantengo hablando sobre el estilo: en mis fotos, en mis blogs, mis comentarios… A todo el mundo le paso preguntando: “¿con qué estilo te identificas?” En fin, estilo…estilo…bla, bla, bla.

Pero, si indagamos un poco más a fondo, nos topamos con el interrogante de “¿y eso qué es?”. Es decir, ¿cuál es la verdadera definición del estilo? Bueno, si nos tomamos la tarea de googlear esta palabra encontraremos que el estilo es un “conjunto de rasgos peculiares que caracterizan a una persona, un artista, una obra o un período artístico y le confieren una personalidad propia y reconocible.”

Ahora bien, de acuerdo a mi propia definición – y ligándolo al tema del vestir – puedo concebir al estilo como la combinación entre tu esencia y personalidad, la cual configura los gustos que te permiten elegir o identificar de forma clara (y a veces no tan clara), esas prendas o accesorios que te gusta utilizar. Pero al mismo tiempo, aquellas que por nada del mundo usarías. 

Para dar con tu estilo, debes embarcarte en una misión de descubrir los niveles más profundos de tu identidad.”

Bueno, habiendo abordado la parte teórica del asunto, pasemos a la acción. Para poder ayudarte en esta misión de descubrir tu identidad, debes tener en claro que tú, persona que lee esto, perteneces a uno de los siguientes arquetipos:

  1. Aquel que sabe perfectamente cuál es su estilo y no tiene duda alguna de lo que le queda bien y lo que le gusta.
  2. Aquel que se acerca más o menos a lo que le gusta, pero no está segura del todo.
  3. Aquel que no tiene idea alguna de su estilo propio y, por ende, desconoce lo que le gusta y lo que no.

A continuación, dejaré las definiciones básicas de los principales estilos que predominan alrededor del mundo. ¡Ojo! Solamente incluí los más conocidos, ya que si definimos todos este blog no tendría fin. Si no ves el estilo con el que te identificas en esta entrada, por fa dímelo en los comentarios. Ahora, lee atentamente e identifica con cual estilo conectas. No pasa nada si te asemejas a más de uno: de eso trata el ejercicio.

  • Afro: estilo asociado a la etnia afrodescendiente e hippie, que hace hincapié en el peinado rizado y voluminoso, con diferentes variantes. Como mencioné anteriormente, es generalmente asociado a personas de raza negra.
  • Athleisure: estilo que combina el vestir elegante con ropa deportiva. Es el responsable de que prendas y accesorios deportivos se eleven a la categoría de lujo en la moda. En lo personal, es una dicha ya que nos permite vernos elegantes con la comodidad y confort de unas zapatillas deportivas. En otras palabras, nos liberó de los tacones. 
  • Biker: caracterizado por el uso de aquella cazadora perfecta de cuero negro, con cremallera cruzada. Una prenda clave de un look que, con el tiempo, fue complementado con el uso de jeans y botas negras con hebilla lateral. 
  • Disco: estilo que triunfa gracias al auge de la música del mismo nombre y la proliferación de discotecas en las grandes ciudades. Se caracteriza por looks llamativos, con prendas ceñidas y brillantes gracias a tejidos como el lúrex y el raso, así como las lentejuelas y los brillos metalizados.
  • Ecléctico: Llamado el ‘estilo sin reglas’, se basa en la mezcla de muchas corrientes. Madonna (la reina del pop) siempre ha sido una buena portavoz de este tipo de look.
  • Grunge: estilo inspirado por la cultura hippie y por ideales del punk. La música rock fue su principal vehículo para darse a conocer y triunfar a nivel mundial desde la década de los 90’s.
  • Gypsy: Así como su traducción al castellano lo indica, se inspiró en la estética gitana o zíngaro, con faldas de amplio vuelo y blusas abullonadas en colores vivos; Yves Saint Laurent lo adaptó a la noche para la mujer occidental en los 70’s.
  • Hippie: estilo asociado al fenómeno cultural, musical y sociológico que defendía la premisa de ‘peace and love’, de cara a la Guerra del Vietnam. Este se caracteriza por el uso de flores, los estampados tie-dye, las prendas vaqueras, los accesorios de fabricación artesanal y el patchwork
  • Logomanía: estilo que surge del uso habitual de logos en prendas y accesorios, llegando incluso a crear estampados con ellos.
  • Nude: es aquel que se asocia al uso de prendas con tono similar al de la piel, en sus diferentes variantes; también puede hacer referencia a un look despojado, natural y fresco.
  • Oversize: término que traduce “mucho más grande de su tamaño”. Es aplicable a bolsos, sudaderas, gafas de sol, camisetas, camisetas, pantalones, entre otras. La clave está en que tengan unas medidas algo o muy desproporcionadas. 
  • Preppy: proviene del término ‘preparatory’ (preparatoria), y hace referencia al look estudiantil que visten los jóvenes uniformados en los colegios o universidades norteamericanas. Blair Waldorf y las chicas del Constance, son ejemplos perfectos de esta tendencia. Además, hace alusión a los blazers con escudos, sweaters con rombos, mocasines de antifaz, camisas a rayas, faldas tableadas, jerséis de polo, entre otros. 
  • Punk: Surgida de la contracultura británica underground en los 70’s,su intención estética fue conseguir la máxima provocación a través de una imagen agresiva y de un espíritu nihilista.
  • Retro: se inspira en lo vintage e imita tendencias, modas, música, artes escénicas, entre otras, de épocas pasadas.
  • Superposiciones: Así como indica su nombre: usar una prenda sobre otra. Lo ideal es que aquella que vaya por debajo sobresalga y contraste con la superior. Este estilo se da la licencia de mezclar distintas texturas y estampados. Es una tendencia que en invierno o climas fríos suele cobrar fuerza por las bajas temperaturas.
  • Stretch: quiere decir “ajustado”, en inglés.  Este estilo hace referencia a distintos tejidos o prendas que van pegadas al cuerpo, como una especie de segunda piel y suelen ser muy cortos.
  • Urban: hace referencia a aquellas prendas de vestir que están diseñadas para soportar la intensa actividad cotidiana, sobre todo, de las grandes ciudades. Este estilo es, ante todo, cómodo y práctico; ideal para adaptarse a las tareas del día a día, lo que hace que conecte con las generaciones más jóvenes.
  • Trendy: es el estilo perfecto para fanáticos o conocedores de las últimas tendencias; quienes se acogen a estas, día tras día. (Esta soy yo, jeje.)
  • Casual: es aquel que propone vestir prendas clásicas, simples y cómodas para el día a día. Basado en líneas sencillas y funcionales. Es aquí donde un montón de ustedes dirán “¡este es el mío!”.

Siempre lo digo: cada persona es un mundo, y precisamente lo anterior, es lo que te hace único. Por mucho que puedas pensarlo, no es así. No eres idéntica a nadie. Hoy te digo, querida amiga: eres excepcional, y créeme, no te pareces a nadie. Aunque te cueste creerlo, ese es tu plus.

Intentar imitar o copiar el estilo de alguien es algo más común de lo que parece. De hecho, soy de las que considera que en alguna etapa de nuestras vidas todos fuimos así. Te extiendo la invitación a no hacerlo. Por favor, evita el efecto uniforme.

No imites el look exacto de tal persona o de una foto que encontraste navegando en internet. Mejor, encuentra la inspiración en esa persona a la que adoras su manera de vestir. Toma ese “estilazo” que te flechó y reinvéntalo a tu manera, según la ocasión. Pero siempre con tu toque. ¡A tu estilo! ¡Vamos, tú puedes!

Explora y experimenta con tu propio yo. Dale tu toque personal; esa esencia que solo tienes tú. Las tendencias y las combinaciones de colores también son una gran fuente de inspiración para reformarlas. A decir verdad, todo en la vida es fruto de la inspiración.

Un ejemplo claro puede ser la decoración de mesa en la casa de tu abuela, con flores de distintos colores y formas. Puedes simplificarlo en un estilo, combinando los mismos colores o texturas a través de un look. Explora y practica que, a medida que pase el tiempo, serás una experta. Verás que es como andar en bicicleta: pronto no necesitarás rueditas.

No hay porqué tener miedo. Si algo no te gusta, simplemente te lo quitas y ya. Si te gusta, estás enriqueciendo tu personalidad, pero sobre todo tu estilo. Te sentirás más segura, más linda, más potra. ¿Y sabes algo? En la medida en que mejor tienes definido tu estilo, mejor estará tu autoestima y mejor te sentirás, tanto por dentro como por fuera.

Bueno chicas, ya todas sabemos que no debemos enjuiciar el estilo de los demás, aún si este no es de nuestro agrado (Ver mi anterior entrada del Blog). Ahora, el reto es que construyas e identifiques tu estilo, y me digas en los comentarios ¿con cuál o cuáles te identificas? Si quizás sientes que este no está claro, siempre ten en mente que hay personas especializadas en cuestiones como estas, que te pueden brindar una mano. Como es mi caso (escríbeme). 

Recuerda también, que tener una buena imagen no solo te ayuda a nivel personal, sino también en ámbitos profesionales y hasta en el plano sentimental. Pero, al mismo tiempo, es muy importante que nunca, jamás, vistas para otros. Tienes que hacerlo para ti. Lo demás fluirá. Es solo cuestión de tiempo.

Una última cosita: si estás en la zona de confort del estilo casual, y no te atreves a salir del blanco y el negro, te invito a continuar explorando otros looks y colores. Hazlo de a poco, de tal manera que te permitan transmitir mejor lo que eres. Sin ser tan básica, pero sin que se vea como un disfraz.

Solo tú, y nadie más que tú, sabrás cuando encuentres ese estilo que te identifica. Recuerda que no es estático, también puede ir transformándose o creciendo con los años, pero identificarlo te ayudara a darle forma. En muy pocas palabras y resumiendo todo este enredo: Tu estilo eres tú. Así de simple.  

XX,

ECH.