Si eres amante de Zara, Bershka,Shein… ¡debes saber esto!

Me gustaría iniciar este blog hablando de un tema algo controversial en la industria de la moda que, quizás, a muchas personas no les va a agradar. Es una triste realidad que muchos individuos desconocen en medio de sus fantasias. Algo que visualmente tiene miles de “lovers” pero, de seguro pocos se han preguntado, ¿qué hay detrás de todo esto?.

A diario veo chicas que levitan con prendas de Zara, Forever21, H&M, Bershka, y marcas parecidas, adoran su ropa, por supuesto, yo era una de ellas. Se piensa que son las mejores tiendas para armar un guardarropa, “prendas no tan caras y ropa encantadora y de calidad”.

Para quien no lo sepa, Zara, Bershka, Stradivarius, entre otras, son marcas que pertenecen a un gigante de la moda llamado Inditex, una multinacional española. Esta es una de las empresas que más genera dinero en España, y su fundador, Amancio Ortega, es catalogado, de acuerdo a la revista Forbes, como una de las personas más ricas del mundo… y bueno, no sigo haciendo introducción de los éxitos porque, créanme, no terminaría nunca. Como se pueden dar cuenta, es un grupo empresarial muy exitoso.

Por otro lado, podemos encontrar a otro gigante como lo es Shein. Esta es una tienda online, proveniente de China, que vende ropa extra económica (los precios son muchísimo más asequibles comparandolos con Indetex). Venden sus prendas a todos los rincones del mundo, sus mejores clientas son chicas jovenes que adoran la marca y hasta alardean sobre ella.

Ok. Hagamos un pare, y pensemos por un momento: ¿qué hay detrás de todas estas marcas que tanto amamos? Algunos las vemos tan top, pero ¿en qué categoría de moda realmente están? ¿vale la pena comprar en Zara, Shein, Bershka, Stradivarius, etc?

Bueno, en la moda también hay categorías. Cada marca o diseñador tiene la suya.. Aquí les explico una por una:

La numero uno que esta en la cima  es “alta costura” oHaute Couture”, para poder estar aquí, los diseñadores deben estar aprobados por la Cámara de la Unión de Alta Costura Parisina (una asociación muy exigente). Además, las prendas deben cumplir ciertos requerimientos, dentro de los que se encuentran:

  • Ser artesanales o hechas a mano.
  • Estar hechas a la medida para cada cliente.
  • Sus diseños deben tomar entre cien y mil horas para confeccionarse.
  • Poner a la venta tres ejemplares, como máximo, en tres continentes diferentes.

Sus precios son exageradamente costosos, para un “cliente especial” y limitado. En este rango podemos encontrar casas de moda como Chanel, Christian Dior, Givenchy, entre los más conocidos.

En un escalón más abajo, o de segundo lugar, nos topamos con la categoría Pret-à-porter o ‘listo para llevar’. Esta es una alternativa de las marcas de lujo o alta costura para que sus prendas sean adquiridas por un público un poco más masivo, con tallas estandarizadas. Igualmente, no dejan de ser prendas costosas y poco accesibles para la gran mayoría de población en el mundo, pero mucho más económicas que un vestido de alta costura ¿sí me entienden?.

A continuación, tenemos Cruise, ‘crucero’ o Resort. Esta surgió de una idea que tuvo Coco Chanel para sus clientas adineradas que viajaban a lugares cálidos, de clima tropical o calurosos, en cruceros por el mediterráneo durante el verano. Las prendas son caracterizadas por sus diseños frescos y algo atemporales. Con el paso del tiempo, la invención de Coco se volvió “de dominio público”, y cada diseñador lanzó su colección Cruise, dándoles su toque propio. Por lo general, estas colecciones salen a la luz en mayo y noviembre.

Sigue Pre-Fall, son piezas o prendas más funcionales de las marcas de lujo. Aparte de que son más fáciles y prácticas de llevar, son consideradas un abrebocas o un “pre”, que anteceden el lanzamiento de una colección, así como también pueden ser una colección aislada. Esta ropa es menos ostentosa y, por ende, más básica.

Para complementar la idea de los lanzamientos que anteceden las colecciones, existen también colecciones cápsulas, colaboraciones, líneas de difusión, bridge, entre otras. Todas estas se constituyen como alternativas de lujo mucho más asequibles, y que abarcan a mayor población como público objetivo.

Bueno, y para no seguir enrededandolos, con ustedes… ¡TA-TANN! *sonido de redoblante* llega la categoría Fast-Fashion o moda rápida. Para nuestra desdicha, tengo la deshonrosa labor de informarles que aquí es donde se encuentran nuestras adoradas marcas como: Zara, Bershka, Forever 21, H&M, Mango, Stradivarius, entre miles que hay por todo el mundo.

El Fast-Fashion se caracteriza por imitar (o más bien plagiar, según mi criterio) todas las tendencias que originan las grandes colecciones o pasarelas de lujo, con el fin de hacerlas masivas y accesibles para el gran público, sus precios son bajos. Son millones (de millones) de prendas repetidas por todo el mundo en las tallas estandarizadas y de distintos colores. Son de fabricación industrial, con precios bajos debido a sus económicos materiales y confección masiva.

Con respecto al tema de los materiales: ya les dije que son muy económicos, ideales para reducir costos, podría escribir otro blog, ya que es un tema bastante extenso, pero, de manera muy resumida les comento que son fibras sintéticas derivadas del petróleo como el poliéster, el nylon, el rayón o el acrílico; materiales que tardan cientos de años (algunos de miles), en biodegradarse. Y por si fuese poco, la durabilidad de la ropa es casi nula debido a su mala calidad y sus tejidos impiden la posibilidad de darles varios ciclos de vida útil. Conclusión, ropa de mala calidad que dura poco.

Otro punto en contra del Fast-Fashion, es la mano de obra que confecciona para las marcas que se dedican a generar prendas de este estilo (ZARA). La mayoria de maquilas de confección, suelen ser de Bangladesh o de la India, donde la mano de obra es muy barata y mal remunerada. Incluso, es fácil conseguir artículos o noticias, donde se muestran hasta acciones de tipo penal, que describen las malas condiciones laborales, en las que se incluyen la explotación que reciben los trabajadores y los bajos salarios a los que están sujetos quienes confeccinan la ropa que muchas veces usamos.

Por otro lado, está Shein, o cualquier tienda excesivamente economica, por lo general ubicada en el centro de tu ciudad, la cual es catalogada por debajo del Fast Fashion, y son conocidas como marcas Low Cost, la peor de todas las categorias.

 Si me preguntan mí o a quien sea, el Low cost es dos veces peor que el Fast Fashion, ya que, son prendas hechas en China (generalmente) que son exportadas a todo el mundo masivamente, causando daños al planeta, además, de plagiar diseños; ofrecer productos de pésima calidad; explotar a sus trabajadores; saltarse las leyes de aduanas; brindar cero apoyos a los diseñadores de su país y a su economía; y ser ropa considerada en gran proporción “ilegal”, o sea, que no contribuye “en pro” a la economia de su país… En fin, esto es caso aparte.

Todo lo dicho anteriormente, es con el propósito de que la gente empiece a tener una visión más amplia de lo que conlleva usar las prendas del Fast Fashión y de low cost. Esto es ya una decisión personal. No soy quién para decirte que debes usar la última colección de Dior, para que seas una persona responsable, pero, al mismo tiempo, te quisiera preguntar: ¿eres consciente de lo que usas y todo lo que hay detrás de eso que tienes puesto?

Aunque para muchos, la moda es vista como algo irrelevante, tengo la obligacion de decirte que no lo es, porque vestirnos es una necesidad primaria, las personas no salimos a la calle desnudos, o sí?

Entonces dicho todo esto, es hora de que empieces a ser mas conciente de lo que te pones, reflexionar y buscar mejores alternativas para tu closet. ¿Qué tal si dejamos de apoyar tanto a Zara y le damos una oportunidad a las marcas de nuestro país o a nuestros artesanos? ¿Qué tal sí nos olvidamos de la cantidad y le damos importancia a la calidad? ¿Qué tal sí “le damos una mano” a nuestro planeta? O sí, somos mas originales y dejamos de llevar ese vestido que tiene medio mundo.

En esta primera parte quiero que reflexionen, y para el proximo blog, hablaré de soluciones que nos ayuden para ir dejando el “Fast Fashion” y el “Low Cost” en el olvido y darle un nuevo chance a moda más conciente sin tener que comprar en Dior o Chanel (jaaa).

Nos vemos muy pronto con la segunda parte, no olvides dejar tus comentarios ¡Me encanta leerlos!

 

XO,

Elvia Chadid